
La nueva temporada, sin dejar de mirar a la situación que se vive en la España de la época, se instalará más en lo social, en las pequeñas historias de los personajes. Historias fácilmente reconocibles para el espectador e historias de amor que, una entrega más, serán un pilar fundamental de Amar en tiempos revueltos.
Las nuevas tramas girarán principalmente en torno a dos familias: los Rivas, prósperos empresarios propietarios de los Grandes Almacenes del barrio, y los García, una familia humilde que trata de salir adelante con gran dificultad.
Nuevos personajes interpretados por nuevos actores -Manuel Bandera, Cristina de Inza, Clara Sanchís, Marina San José, Pep Ferrer, Pepa Padroche, Carlota Olcina, Álex García, Ángel Pardo, Javier Collado, Miguel Ortiz, Tomás del Estal, Odette Brindis...- que se suman a los que han pasado por la serie desde su estreno, el 26 de septiembre de 2005.
Manuel Bandera y Marina San José
Manuel Bandera, Cristina de Inza, Clara Sanchís, Marina San José, Pep Ferrer, Pepa Padroche, Carlota Olcina, Álex García, Ángel Pardo, Javier Collado, Miguel Ortiz, Tomás del Estal, Odette Brindis... son algunos de los nuevos actores que desde el 1 de septiembre, fecha de comienzo de la cuarta temporada, serán familiares para los espectadores de La 1 de TVE.
La cuarta temporada de Amar en tiempos revueltos comienza a finales del año 1950. Nuevos aires de modernidad han llegado a la plaza de los Frutos: hace tiempo ya que se instalaron muy cerca de allí los Grandes Almacenes Rivas, que provocaron un cambio en la vida de los protagonistas de la serie y que introdujeron nuevas familias que se han ido estableciendo o tomando conexión con el barrio por circunstancias muy distintas.
Además de los Rivas y los García, en la cuarta temporada sigue Manolita, convertida en dependienta de los grandes almacenes, un cambio de vida que provocará algún que otro desencuentro con su familia hasta que un grave problema pone a prueba su cohesión.
Y Sole y su esposo Juanito el Grande, que vivirían horas felices con sus dos hijos si no tuviesen la espinita clavada de Juanito el Chico, encarcelado injustamente y al que verán caer poco a poco en el pozo sin fondo al que ha sido arrastrado por su intenso amor por Julieta. Un inesperado quebrantamiento de la salud de Juanito el Grande lo llevará a buscar su curación en un país situado más allá del telón de acero, y contará para ello con la ayuda de un personaje recuperado del pasado.
El Morocco sigue ofreciendo al público, con más esplendor que nunca, sus atracciones musicales.
Contexto histórico
La llegada de los años cincuenta a España supuso para los españoles no solo la salida oficial de la posguerra, sino también la aparición de un nuevo concepto de entender la vida: España, pese a la Dictadura, había comenzado a superar su encierro autárquico y a abrirse al mundo.
Además del cambio económico que esto supuso, se produjo un no menos importante cambio social: habían pasado quince años desde el comienzo de la guerra y ya toda una generación se había criado bajo el mandato de la Dictadura. Una generación que, más allá de su educación, estaba más centrada en la subsistencia del día a día que en la lucha contra un Régimen. El pragmatismo había matado al idealismo.
Los nuevos personajes
Familia Rivas
Doña Encarnación Llanos, viuda de Rivas (Cristina de Inza): madrastra de Ramón, suegra de Marta y abuela de Ana.
Aún atractiva, Encarnación es una mujer vitalista y enérgica, de gran presencia, que parece en muchas cosas más joven de lo que es.
Con un lado oculto de ambición y sed de poder, que muchas veces le lleva a practicar una doble moral encubierta, intenta siempre que puede adoctrinar en sus ideas y valores a Ana, la persona a la que más quiere en este mundo después de a sí misma.
Manipuladora y dominante, no soporta que las cosas no salgan según sus designios, aunque su sangre fría le hace capaz de esperar hasta el momento preciso para cobrarse la revancha y dar el golpe definitivo.
Ramón Rivas (Manuel Bandera): esposo de Marta. Padre de Ana e hijastro de Encarnación.
De aspecto serio y solemne pero atractivo, Ramón es la viva imagen del hombre de negocios triunfador de la época. Hombre asentado del Régimen, es sorprendentemente trasgresor en lo que se refiere a la educación de su hija, a la que quiere por encima de todo.
Pese a que no es especialmente introvertido, es difícil saber lo que está pensando si no se le conoce bien, lo que a veces le hace parecer huraño. No puede resistirse a las mujeres y suele acabar manejado por ellas.
Con una gran capacidad para los negocios y consciente de que cualquier persona puede llegar a ser valiosa, Ramón trata a los que están por debajo de él con respeto e incluso familiaridad, siempre que mantengan las distancias.
Marta Ortiz (Clara Sanchís): Mujer de Ramón. Nuera de Encarnación y madre adoptiva de Ana.
Pagada de sí misma, Marta solo está preocupada por lucir su dinero y poderío. Perfecto ejemplo del estereotipo de la mujer burguesa y superficial de la época, orgullosa de ser la mujer de, esta antigua dependienta vive obsesionada por la idea de mantener status, que podría perder si su marido la abandona o pone su atención en otra.
Celosa y posesiva, tiende a demostrarlo solo de puertas para adentro.
Ana Rivas Ortiz (Marina San José): Hija de Ramón y Marta. Nieta de Encarnación.
Muy atractiva, es la única heredera del imperio de su padre. Inteligente, meditabunda y muy preparada, aunque algo débil y sumisa a la autoridad, cualidades que en ocasiones se convierten en armas que utiliza a su favor. Sibilina y calculadora, manipula a su manera, nunca de frente.
Nunca ha tenido novio –ni quiere- debido al profundo rechazo que ha sentido hacia sus compañeros de carrera, que la miraban con desprecio. Es incluso agresiva con los hombres, de quienes no se fía pese a asumir que, antes o después, lo más lógico será que acabe casada.
Familia García
Pascual García (Pep Ferrer): Marido de Carmen. Padre de Alfonso y Teresa. Amigo de Simón.
Envejecido prematuramente por el trato sufrido en presidio y por una enfermedad soterrada, Pascual es un hombre de facciones afiladas y ojos cansados, aunque corpulento y robusto.
También es, además, un hombre de carácter y sólidos principios, idealista y perfecto sabedor de cómo funcionan las cosas en el mundo en el que vive. Cabal y con sentido común, es plenamente consciente de que los errores se pagan y que hay ciertas cosas que es mejor pensárselas dos veces antes de hacerlas.
Tras el tiempo pasado en la cárcel, y sabiendo que está enfermo, lo único que desea es no perder ni un segundo de su tiempo en banalidades. La única persona por la que es capaz de ser racional es su hija Teresa.
Carmen Guerrero (Pepa Padroche): Esposa de Pascual. Madre de Teresa y Alfonso.
Envejecida por la infelicidad y el exceso de trabajo en el pueblo, Carmen es una mujer humilde con más instinto que inteligencia, marcada por la pérdida de un hijo con seis meses: Ricardo.
Madraza sobreprotectora y enemiga de las discusiones -tanto que prefiere dar la razón y obedecer antes que discutir-, es honesta y trabajadora.
Teresa García Guerrero (Carlota Olcina): Hija de Pascual y Carmen. Hermana de Alfonso.
Tiene a la vez candor y fuerza y odia que la llamen Tere, pues ya no es ninguna niña. Optimista y vital, nunca deja de defender lo que cree que es correcto. Es cariñosa y concienzuda, transparente, con un carácter tan decidido que, sin poder evitarlo, intimida a sus posibles pretendientes, que no quieren una mujer tan lista como compañera.
Criada en los valores religiosos del Régimen, cambiará toda la percepción de su realidad tras conocer a su padre y entablar relación con él. Eso sí, sin dejar de ser nunca honesta y justa, aunque el serlo le suponga un sacrificio.
Alfonso García Guerrero (Álex García): Hijo de Pascual y Carmen. Hermano de Teresa.
Grande, fuerte y con aspecto rudo, a Alfonso la ausencia de su padre le ha convertido en un joven impulsivo de conducta colérica y violenta. Aunque de niño fue feliz y adoraba a Pascual, el hecho de que éste se fuera le hizo ir acumulando rencor contra él y contra sus ideales, a los que culpó de todas sus desgracias.
Convertido en el cabeza de familia bajo los ideales del Régimen, asumió la responsabilidad de proteger a su madre y a su hermana con la terquedad que le caracteriza.
Increíblemente, será el amor verdadero el que le haga ver que dentro de él todavía hay lugar para la serenidad y la paz.
Otros personajes
Simón Ruiz (Ángel Pardo): Amigo de Pascual.
De aspecto débil, aunque con una gran fuerza de voluntad y un fuerte carácter que suele permanecer adormecido, Pascual es un hombre positivo, que cree que lo que le quede de vida fuera de la cárcel, poco o mucho, es un regalo.
Amigo incondicional de sus amigos, es agradecido y generoso con todos aquellos que han demostrado ser iguales con él o con sus allegados. Pese a todo, no se caracteriza por ser especialmente gracioso y le cuesta entrar en las bromas.
Su espíritu artístico le impide abandonar aquel punto soñador que, pese a hacerle dar con sus huesos en la cárcel, le llevó primero a luchar por lo que él creía correcto.
Héctor Perea Martínez (Javier Collado): Policía subalterno del comisario Ovidio.
Fuerte y varonil, Héctor es el digno heredero del buen juicio, la integridad y la honradez del inspector Manzanares, aunque no así de sus métodos, mucho más expeditivos y directos. De familia humilde, se ha tenido que esforzar para llegar donde está y por eso le molestan especialmente las faltas de respeto, tanto a nivel personal como profesional.
Sagaz y reflexivo en todas las facetas de su vida, no consigue desconectar de su profesión, lo cual le vuelve obsesivo a la hora de afrontar cualquier suceso que no acabe de comprender.
Ovidio Salmerón (Miguel Ortiz): Comisario de Policía, superior de Héctor.
De aspecto taimado y mirada inteligente y severa, Ovidio es, de cara a la galería, un ejemplo perfecto de educación, saber estar y cordura. Tanto por como es como por deformación profesional, todo lo que le rodea parece estar bajo su control y para sus compañeros es una rara avis que no usa la violencia jamás.
Pero en su interior, Ovidio es muy diferente. Con facetas que se cuida muy mucho de exteriorizar, sabe que su cargo le protege y eso le da una falsa seguridad que le lleva a rozar la prepotencia, aspecto que sí saca a la luz en ocasiones.
José María Pérez (Tomás del Estal): Encargado de los grandes almacenes y hombre de confianza de Ramón.
Ladino, con un punto desagradable hacia las mujeres, José María siempre ha tenido claro su objetivo en esta vida: triunfar a cualquier precio.
Sin ser especialmente inteligente, sí que es tenaz para escalar cimas, y cuando las alcalza se muestra déspota y manipulador. Es un tiburón, un lobo con piel de cordero que estará siempre dispuesto a apoyar a su jefe -de quien tiene toda la confianza y apoyo- para acercarse a lo que más le convenga en cada momento y, en especial, a Ana.
Celia Costa (Odet): Mujer de Jacinto.
Alegre y exuberante mulata, laboriosa y amiga de sus amigos, esta mujer representa el punto de color en la España de la época.
Consciente del impacto que suscita allá donde va, o despierta odios o levanta pasiones. Aparte de su tono de piel, su carácter tropical y extrovertido también le hacen notar y sus habilidades como cantante y bailarina son notables. Pese a todo, le pierde la sobreprotección y el celo con el que trata a su marido y es intransigente con todo aquel que no está de acuerdo con él.
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